Seguramente pensamos que son ellos los que deben cambiar, para que mejore el trato que nos dan. Pero la verdad es que somos nosotros quienes debemos cambiar nuestro comportamiento y actitud, pudiendo decir: "¡Ya basta! A partir de ahora no le vamos a permitir a nadie que nos maltrate, porque tenemos derecho a ser tratados con respeto y consideración".
Me he dado cuenta, a través de los años, de que somos más víctimas emocionales y mentales de nosotros mismos que de los demás, a quienes, generalmente, hacemos responsables de nuestra infelicidad. Sólo si nos queremos, nos valoramos y nos respetamos lo suficiente, podremos establecer límites necesarios para no permitirles a otros que nos sigan abusando y maltratando de alguna manera. Ese monólogo silencioso y negativo que mantenemos en la cabeza y que nos induce a complacer, a conceder, a permitir y hasta a resistir el abuso por parte de ciertas personas… tiene que cambiar.
No importa cuáles hayan sido las condiciones afectivas y familiares donde crecimos, ahora que somos adultos podemos sanar emocionalmente, salir del resentimiento que guardamos y cambiar las creencias equivocadas que nos hicieron actuar sumisamente, justificando siempre a los demás, aun cuando fuesen en contra de nosotros.
Pregúntate: "¿Qué es lo peor que puede pasar si digo que no?". Y prepárate para afrontarlo y pagar el precio de lo que significa comenzar a vivir con más dignidad y respeto hacia ti mismo y en tu relación con los demás. Hay pocas cosas tan liberadoras como atrevernos a expresar lo que queremos, sentimos y pensamos, sin temor a la represalia o a la reacción de los demás. Por supuesto, somos responsables de elegir las palabras y el mejor momento para hacerlo. Ponte en el lugar donde quieres estar, actúa como si ya estuvieras ahí, y enséñale a los demás cómo quieres ser tratado.





que bien ahora si abri los ojos y no saben lo que siente mi corazon al leer esto, saben tengo 40 años de edad y siempre le agachaba la cabeza a todos los que me hacian daño llegando al extremo de sentirme victima y victimaria a las vez,y cuando tome la decicion de revelarme ante esas injusticias de manera prudente y pasiva, como alejarme de esas personas lentamente y evitar el contacto con ellas no llamarles no visitarlos no preocuparme mas por ellos, creo que se enloqueceran, por que no tendran mas mi espalda para sus latigasos,ni oidos para sus insultos ni ojos para esas miradas de rechazo y odio pero si tendran un corazon que los perdonara y se que algun dia se preguntaran o preguntaran a otros que paso con migo, se que se enteraran de que por que lo hice, y algun dia les dire, por que llego la hora de amarme a mi misma mucho, mucho y de recuperar mi dignidad pesele a quien le pese chao gracias recupere mi ego los amo espero respuesta