Fidel Castro

¿Rendir culto al egoísmo? con estas palabras el ex presidente Cubano Fidel Castro intenta advertir a los grandes teóricos sobre la nueva proliferación del consumismo en la isla de Cuba… A través de sus advertencias pretende volver a sepultar lo que por muchos años ha sido parte de su vida y del entorno en el cual se desenvolvía y desde donde sometía al pueblo cubano, insistiendo tozudamente que las tímidas aperturas son un retorno al capitalismo; haciéndonos reflexionar por lo tanto y preguntar ¿Lo que es bueno para él no es bueno para su pueblo?

La teoría de que el capitalismo es un mal para la sociedad había sido aplicada en la isla durante 49 años, de donde se deriva al igual que para Venezuela que “ser rico es malo”. No obstante, dicho calificativo instruido a lo largo de su gobierno se emplee solamente para los lacayos y no para quienes han regido el destino de los cubanos… Siendo que, la teoría en este caso se cae por su propio peso, debido a que el pueblo no tiene los recursos necesarios para acceder a estos bienes de consumo.

Advierte Castro, en su artículo, titulado «Bush, los millonarios, el consumismo y el sub-consumo» Oídos y ojos imperiales atentos a esos sueños… y es que ¿Los cubanos no tienen derecho a vivir esos sueños? ¿No tienen derecho a tener nuevas ilusiones? cuando desde la edad de piedra el hombre en su intento de superación fue creando todo aquello que le sirviera para tener un futuro mejor.

Las restricciones al pueblo cubano que impedían la compra de aparatos como televisores, DVD, en fin electrodomésticos o dar de alta una línea de telefonía celular, entre otras, retiradas por Raúl Castro, son antes que nada una clara manifestación de nuevas estrategias para atraer la atención de los países que han vetado su economía por años y años, puesto que el salario de los profesionales o trabajadores cubanos no es suficiente para tener al alcance de sus manos dicha mercancía o el disfrute de los sitios de esparcimiento, tales como: los grandes hoteles, que les fueron negados a través del tiempo.

Sin contar con el complejo de culpa que pudiese tener la mayoría de sus habitantes o las contrariedades sicológicas que involucran el hecho mismo por el adoctrinamiento adquirido desde que en Cuba se ha impuesto el Comunismo, lo que es lo mismo a 49 años de enseñanza adversa a un Capitalismo consumista...

«Ofreciéndoles los recursos pero no los medios para obtenerlos» se puede deducir con cierta ironía que no se les ha dado mucho, considerando que son más importantes los cambios estructurales que necesita la isla que los que se están ofreciendo en los actuales momentos, aunque evidentemente la intención ha sido vista de manera sorprendente por el resto del mundo y de alguna manera convalida (Entiéndase por aprobar) la situación que se les presentara con uno de sus prometedores intelectos

Las contradicciones son evidentes entre Fidel y las medidas tomadas; afloran sentimientos escondidos en algunos medios de comunicación como el periódico oficial del Partido Comunista de Cuba "Granma" por un lado y la advertencia lanzada por el ex-Presidente por el otro.

"Bienvenidas estas y otras decisiones que eliminan restricciones o prohibiciones vencidas por la vida", ha sido lo expresado en un artículo en página destacada del rotativo cubano en relación a la posibilidad de que los cubanos se alojen en hoteles o la entrega de tierras ociosas a campesinos.

A pesar de ello Fidel Castro, en su política retrograda sigue viendo fantasmas de una lucha que liberó hace décadas en contra del Imperio y en su opinión agrega que “No está prohibido pensar; tampoco está prohibido soñar, pero pensando no se hace daño a nadie; soñando se puede hundir a un país o algo más: la propia especie”

La mayor obcecación de los tiranos es no poder controlar a sus vasallos de tal manera que puedan hacer suyos hasta los más íntimos pensamientos de estos…

Sin dejar de entender lo que ellos mismos profesan "La Revolución es: Igualdad y libertad plenas"

A propósito de la caricatura:

El uruguayo Alfredo Sábat, hijo de Hermenegildo Sábat, obtuvo el primer premio en la categoría “Ilustración Editorial” del concurso internacional “World Press Cartoon” por una ilustración publicada en el diario “La Nación” de Argentina, para un artículo sobre los tsunamis silenciosos en el año 2006.

En el concurso del World Press Cartoon del año 2007 obtuvo el tercer lugar en la categoría “Caricaturas” por una ilustración sobre Fidel Castro, también publicada en “La Nación”.