Estando en una clase de Cálculo en la Universidad, mi profesor me invitó a pasar a resolver un problema en la pizarra; no había estudiado, ni estaba preparada para hacerlo por lo que le dije con absoluta franqueza, no sé resolverlo.

En ese momento el profesor reaccionó como si yo fuese la peor de sus alumnos y con poca delicadeza y en un tono agresivo me contestó: Señorita si usted no vino a clases a participar, lo mejor que puede hacer es casarse, para que se quede en su casa lavando ropa, planchando y cocinándole a su marido y a sus hijos.

Como he sido criada bajo las más estrictas normas de educación, me quedé observándolo y le dije: ¿Profesor, es usted un hombre casado? A lo que el me respondió, sí. Continúe serenamente de pie, a su lado, y le dije: Profesor si su mujer decidió no estudiar una carrera universitaria para casarse con usted y en esa practica también fracasó, porque no ha sabido cambiarle esa falta de educación, que aunada a su falta de estrategia didáctica, lo hacen una persona especialmente non grata, le comentaré, que yo no pienso en ningún momento seguir el mismo ejemplo de ella, ya que me considero una persona inteligente y capaz de terminar mis estudios.

Dí media vuelta y me senté en mi lugar. Todo el mundo volteaba hacia mí y hacia el Profesor observando nuestros rostros. El hombre tomó su tiza, resolvió el ejercicio y dio por terminada la clase. Pensé que sería expulsada, pero lejos de eso me llamó a la Coordinación de Estudios y me ofreció disculpas, alabando mi forma de haber respondido a su insolencia.

Jamás he pretendido decir, ni siquiera pensar con ello que ser “Ama de Casa” sea degradante, al contrario esta gran carrera que nunca, jamás termina, es la que más gratificaciones le da a los que viven con nosotros (obvio, los demás descansan mientras el “Ama de Casa” trabaja) No se trata de una carrera de 5 años, cuyo pensum esté programado en alguna otra carrera, ya que las materias prelarán una y otra vez, a través de toda la vida, que nos compense con una Licenciatura o un Doctorado; ¡Se trata de una gran carrera que se alimenta de Amor!

De esta carrera surge el conocimiento y aplicación de otras carreras, como los son: Química, Física, Matemática, Psicología, Docencia, Medicina y Pediatría, Sexología, Gastronomía, Mecánica, Plomeria y Pintura, y alguna que otra que escapa a mi mente en este momento; por lo que además de haberme graduado en Ingeniería también me convertí en una Gran Ama de Casa.

Médico Cirujana, Pediatra, Presidenta

Médico Cirujana, Pediatra y Presidenta de Chile

Verónica Michelle Bachelet Jeria

Michelle Bachelet es madre de dos hijos, después de haberse convertido en madre, en algún momento de su vida también fue ¿Ama de Casa?

Anteriormente las Amas de Casa eran mujeres abnegadas que se ocupaban de sus esposos e hijos y que se negaban a sí mismas en beneficio de la familia y el hogar, pero esto ha cambiado y en este Siglo XXI; aparte de ser mujeres del hogar, son profesionales que dedican sus vidas a su familia, combinándolas con sus profesiones. Y siguiendo en este orden de ideas el rol de la mujer en el hogar también ha pasado a ser compartido por sus esposos.

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